SECTOR DE HOSTELERĶA Y TURISMO


D. Manuel Atienza Manchón, uno de los más prestigiosos Jefes de Cocina de España, recibe el homenaje de AHECOS por su trayectoria profesional

. Reflexiones y curiosidades

Hace algunos meses dije que en inglés se buscaba el término “mediterranean diet” unas trescientas veces diarias por diez veces menos el genuino término en español. Pues desde entonces ha llovido mucho. El mes de noviembre hubo unas 110.000 búsquedas del primero por 36.000 del segundo, paradójicamente como consecuencia de la divulgación en el mes de julio de un estudio encargado por la Dieta Atkins,  del que se concluía que los mejores modelos eran éste y el nuestro . Un considerable avance.

Hostur

Hotel-Escuela de Marbella

Mediterranean Diet

NIE Application

Rudi

TQM

Axarquia

Zone Diet

South Beach Diet


Algunos se preguntarán por qué me preocupo por estas cosas tan raras. Y es que tengo dos blogs en los dos mencionados idiomas sobre el tema. Pues hace unos días observé que, durante la noche, se me habían disparado las entradas en el inglés, multiplicándose por cinco. La causa era que numerosos periódicos americanos se hacían eco de la publicación en “Annals of Internal Medicine” de los resultados preliminares de un macro estudio que se está realizando en España (luego supe que se referían a Prevención con Dieta Mediterránea o PREDIMED), pero arrimando el ascua a su sardina, o mejor dicho a la sardina de la canola. Muchos de ellos venían a decir que una Dieta Mediterránea con nueces es mejor que una Dieta Mediterránea con aceite de oliva. ¿Cómo podía ser que hubiera una Dieta Mediterránea sin aceite de oliva, y que siguiera llamándose así? La verdad es que todo me parecía posible después de leer, en uno de los últimos suplementos dominicales, que la Dieta Mediterránea que España propone a la UNESCO - junto con Marruecos, Italia y Grecia - como Patrimonio Intangible de la Humanidad, no lleva ni vino ni jamón serrano. Pero ni siquiera del ibérico de bellota. Ni tampoco lomo, ni salmorejo, ni migas, ni chorizo, ni cocido, ni nada de nada que proceda del cerdo. Todo ello por causa de la religión, claro que no de la nuestra. Busqué inmediatamente el texto de la propuesta oficial y comprobé que, aunque el cerdo se enmascara en la expresión “moderado consumo de carnes”, se ignora radicalmente al vino. ¿Será por eso que Francia no nos acompaña en la propuesta?

Powered